Ecuador ha acaparado titulares en distintos lugares del mundo durante 2025, no por su diversidad ni por logros deportivos, sino por la violencia. Ese fenómeno eclipsó las buenas noticias a lo largo del año, que se convirtió en el período con más muertes violentas registrado en la historia del país. Hasta el 19 de diciembre, según datos de la Policía Nacional, se contabilizaron 8.847 asesinatos.
Esa cifra supera los registros de 2023 y 2024. En 2023 se reportaron 8.248 muertes violentas y, en 2024, 7.063.
Tanto la Policía como el Gobierno de Daniel Noboa han destacado sus acciones en materia de seguridad. Sin embargo, la magnitud de los hechos mantiene abierta la preocupación ciudadana y dista de la narrativa oficial que ha tratado de posicionarse sin mayor éxito.
Ecuador, en el 2025, rompió todo su historial por una crisis social nunca antes vista, y que tiene relación con el narcotráfico y la disputa de las bandas delincuenciales. Lo que deja más preguntas que respuestas, y más miedo que seguridad de lo que vendrá en este 2026.
¿El plan Fénix continuará o habrá un proyecto que disminuya en serio la violencia que se siente en el país? ¿Cuál será el escenario y la respuesta del Gobierno? Al país no le quedará más que esperar por un espacio de paz y tranquilidad.

Recapturas
El 2025 también estuvo marcado por la recaptura de personas consideradas objetivos de alto valor. El caso más sonado fue la detención de Adolfo Macías Villamar, alias Fito. El 25 de junio, en Montecristi (Manabí), el criminal más buscado del país —quien se fugó en enero de 2024— fue recapturado tras un operativo del Bloque de Seguridad.
Fito, quien se encontraba en un búnker, fue trasladado a La Roca y posteriormente fue extraditado a Estados Unidos, con lo que se convirtió en el primer ecuatoriano en enfrentar un proceso de extradición hacia ese país.
Otro caso de repercusión fue la detención de Rolando Federico Gómez Quinde, alias Fede, líder de la organización delictiva Las Águilas. Fue capturado el 2 de octubre en un barrio de Medellín. Alias Fede se había fugado de la Penitenciaría del Litoral (Guayas), donde permanecía recluido desde inicios de año, y escapó la noche del 20 de junio.
A estos casos se sumó el de Roberto Carlos Álvarez, alias Gerente, cabecilla de Comandos de la Frontera, organización señalada por el asesinato de 11 militares en Alto Punino (Orellana), en mayo. Alias Gerente fue detenido en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) el 26 de junio; sin embargo, fue liberado en noviembre bajo fianza. Semanas después, el 29 de diciembre, el presidente Daniel Noboa anunció que sería extraditado a Ecuador.

La Cárcel del Encuentro
El 10 de noviembre, sin anuncio previo, empezó a operar la denominada Cárcel del Encuentro, un centro penitenciario de máxima seguridad ubicado en Santa Elena. Su puesta en marcha se dio en medio de las masacres carcelarias registradas en Machala.
Según el presidente Noboa, en el primer día fueron trasladados 300 de los principales delincuentes del país, entre ellos el exvicepresidente Jorge Glas.

Más allá del inicio de operaciones, lo que generó atención fue el estado de su infraestructura. Días después, el propio presidente reconoció que la obra estaba incompleta y que el avance de construcción se ubicaba entre el 35 % y el 40 %.
Casi dos meses después, todavía no se conoce con precisión en qué estado se encuentra el centro, luego de que el ministro del Interior señalara que debía descartarse la idea de visitas de la prensa, del Defensor del Pueblo o de terceros. (I)












